"Erva de ientu" significa "hierba del viento" en el dialecto de Salento, término coloquial usado por los ancianos para referirse a la vegetación espontánea que crece en la orilla, o mejor dicho, en las dunas a pocos pasos del mar, y que, a pesar de su aparente fragilidad, logra arraigarse en la arena, resistiendo al viento del norte (en la costa adriática), a la salinidad y al hombre.
Este es el título del nuevo trabajo de Airportman con Egidio Marullo.
Un encuentro entre música y pintura, una influencia mutua, una obra de investigación y resistencia, "una aparente fragilidad resistente al viento del norte, al aire salado y al hombre".
El proyecto de Airportman, con sede en Roate, tiene raíces profundas, tenaces como ciertas plantas que crecen en los lugares más insospechados.
Una música que se mueve entre el minimalismo evocador, la música de cámara enrarecida y un post-rock íntimo, casi susurrante, en el que cada nota parece impactar el espacio más que el sonido.
Así nació una colaboración en la que los seis temas del álbum corresponden a otras tantas pinturas, recopiladas en un espléndido recorte de cartón en formato maxi de 18x18 cm.
Un objeto diseñado para ser visto y tocado, además de escuchado.
Erva De Ientu es todo esto y más: un disco-masa de emociones sutiles, un pasaje lento en el que cada sonido parece querer preservar un fragmento de paisaje, un movimiento de aire, un recuerdo que resurge sin previo aviso. Es un diálogo íntimo entre imágenes y música, un lugar donde al oyente no se le pide que comprenda, sino que se deje conmover, que permanezca en los matices, en los silencios. Dentro de esas vibraciones que desafían toda definición.
Hay una delicadeza que no es fragilidad, sino elección. Un cuidado que no se impone, sino que acompaña. Cada canción es una puerta entreabierta hacia un mundo minimalista, un mundo que prospera con sombras, respiraciones, gestos apenas perceptibles. Sin embargo, es precisamente en esta aparente simplicidad donde nace la fuerza de la obra: una forma de resistencia poética que no necesita alzar la voz, porque su verdad reside en el detalle, en el matiz, en la arena que, a pesar del viento, aún encuentra la manera de aferrarse a sus raíces.
Erva De Ientu es un lugar para habitar más que un álbum para consumir. Un pequeño refugio emocional que permanece allí, en la delgada línea entre la tierra y el mar, recordándonos que incluso lo que parece más efímero puede convertirse en un hogar.
(Luca Paoli - Redapolis Music)