Hay artistas y proyectos musicales —o, más generalmente, proyectos artísticos— que trascienden los gustos personales de cada oyente, debido a su importancia objetiva dentro de una escena determinada. Dentro del panorama del rock progresivo "made in Italy", desde la década de 1990 hasta la actualidad, dada la calidad e impacto de sus producciones, Moongarden, liderado por el multiinstrumentista y productor musical Cristiano Roversi, se sitúa merecidamente entre los imprescindibles.
Con una trayectoria impresionante y tras cuatro años de pausa discográfica, Moongarden ha creado un álbum que hace de la aparente sencillez su mayor fortaleza, llevando al oyente a un viaje musical que uno desearía que nunca terminara. "Align Myself to the Universe" es una obra en la que la melodía omnipresente es la protagonista absoluta, desde las líneas vocales hasta los solos de guitarra y las partituras de piano de exquisito gusto, nunca virtuosas ni un fin en sí mismas; los pilares de los teclados vintage y una sección rítmica cálida, envolvente pero nunca intrusiva completan una imagen maravillosamente equilibrada y magníficamente producida.
En esta ocasión, Roversi cuenta con la colaboración de los mismos músicos que en su anterior álbum, "Voyeur": Simone Baldini Tosi (voz y violín), David Cremoni (guitarras) y Mirko Tagliasacchi (bajo), junto a las incorporaciones más recientes de Dimitri Sardini (guitarras) y Mattia Scolfaro (batería y percusión). Como invitados especiales, participan Matteo Bertolini (diseños sonoros), Andrea Chimenti y Maurizio Di Tollo (voces).